Evita la caspa, la picazón y la grasa. Cuida tu cabello y cuero cabelludo.

Hablamos mucho de cómo mantener sana la piel del rostro y del cuerpo, pero, ¿nos preocupamos por la del cuero cabelludo? Seguro que no sabías que, al igual que los poros de la cara, los del cuero cabelludo pueden obstruirse provocando picores y caspa. La explicación es sencilla: en la profundidad de estos es donde aparecen los gérmenes causantes del exceso de grasa y de la caspa, por lo que la única solución posible es mantenerlos limpios y cuidados.

Un buen lavado

Y ahora la eterna pregunta que todos nos hacemos: ¿con qué frecuencia debo lavarme el cabello? La doctora Rolanda Wilkerson, nos explica que “lavar el cabello cada 72 horas con un producto que contenga Piroctona Olamina ayuda a evitar la caspa, la sequedad y el picor, todo ello mientras mantiene el cuero cabelludo limpio”. Pero podemos derribar (al fin) el falso mito de que es malo lavarse el pelo a diario, ya que, como señala el dermatólogo y tricólogo, Juan José Andrés Lencina, “no existe ningún problema con lavar el pelo todos los días. Al contrario de lo que a veces se piensa, un lavado diario puede ayudarnos con la caspa o el exceso de grasa, pero para ello es importante usar un producto que se adapte a nuestras necesidades”.

En muchas ocasiones no prestamos atención a los cuidados que necesita nuestro cuero cabelludo, pero una buena rutina es clave para que dure más tiempo limpio.

Tengo caspa, ¿qué hago?

Aunque no existe un consenso claro sobre a qué denominar exactamente caspa, hay quien considera que caspa es cualquier descamación que se produce en el cuero cabelludo, independientemente de su origen. Podemos decir que sus causas se deben a la colonización por el hongo Malassezia, hongo saprófito y propio de nuestra piel que se encuentra aumentado en el cuero cabelludo de los pacientes con caspa y dermatitis seborreica. Por otro lado, el exceso de sebo favorece la obstrucción de los poros y permite al hongo ‘alimentarse’ de dicha grasa y modificarla, generando ácidos grasos perjudiciales para nuestro cuero cabelludo.

El exceso de grasa puede ser, por tanto, nuestro enemigo en esta batalla. Y en el cuero cabelludo también se produce por múltiples variables, como el componente hormonal (es más frecuente el pelo graso en hombres), la falta de una limpieza en profundidad y de manera adecuada de esta parte de nuestro cabello, el uso de productos inadecuados o que puedan perjudicar nuestra piel.

Cuidados en verano

Al igual que nos aplicamos más protector solar en esta época del año, también debemos prestar atención a nuestra cabeza, sobre todo cuando se tiene un cuero cabelludo graso. La primavera es época de alergias, que pueden provocar irritaciones en el cuero cabelludo, de quemaduras del sol si no tenemos cuidado, de picaduras y de cambios en nuestra piel. Uno de los factores externos que más lo dañan son las altas temperaturas porque aumenta nuestro sudor y en el cuero cabelludo puede acarrear un exceso de sebo que favorece la irritación o la aparición de caspa.

Pero tampoco nos debemos olvidar del sol. En primavera los rayos son cada vez más perpendiculares, suben los índices de radiación ultravioletas y tienen una mayor capacidad de dañar nuestra piel. Utiliza sombreros o incluso protección solar si hay zonas de la cabeza más expuestas, evita las horas centrales del día, el exceso de calor y el sudor y, por supuesto, utiliza un producto para el cuidado del cuero cabelludo que controle ese exceso de grasa.

Es esencial limpiar el pelo de la misma manera que limpiamos la piel de la cara, ya que el cuero cabelludo también se ensucia. Cuidar el cuero cabelludo es sinónimo de profundizar. Hay que llegar a él a través de masajes para que el producto penetre y actúe correctamente. Nos preocupamos por la limpieza de manos continuamente, pero ¿qué pasa con el cabello y el cuero cabelludo?. Te recomendamos cuidar su higiene para que esté sano y evitar problemas.